Falleció el científico venezolano Reinaldo Di Polo

Científico jovial
Di polo era conocido entre sus amigos como un científico jovial y amigable, quien además de tener vocación por la ciencia, también consideraba a la música una parte importante de su vida. Ese amor por la música lo demostró cuando estudió piano por diez años además de tomar clases de saxofón. Este talento lo habría heredado de su madre, Fedora Alemán quien es una cantante soprano venezolana.

“Era excesivamente sociable, sencillo y muy familiar. Siempre te recibía con una sonrisa. Era buen amigo con todos sin importar el cargo que desempeñaran, pues también trabajó con pescadores”, así lo recuerda su colega del IVIC, Erika Díaz.

Además de ser polifacético, era un excelente hijo y pieza fundamental en el IVIC donde trabajó por más de 20 años. “Cuando su madre cumplió 100 años Reinaldo la llevó a un restaurante, bailaron y cantaron. Siempre estuvo muy pendiente de ella. Además fue una de las personas más productivas del IVIC”, menciona Díaz.

Di Polo recibió el premio Pi Suñer en dos oportunidades, en 1962 y 1980; el premio Polar en Ciencias Biológicas y Lorenzo Mendoza Fleury en 1983 y el premio Nacional de Ciencias en el 2000. Con la amabilidad que sus colegas dicen que lo caracterizaba, siempre hacía referencia a esos premios en plural, pues incluía a las personas que colaboraban con él en esas investigaciones.

“El calamar”
El calamar jugó un rol muy importante en sus investigaciones. Di Polo empleó gran parte de su tiempo en el estudio de la célula nerviosa de este animal. Gracias a sus estudios sobre el calcio que comenzaron en 1971,  logró demostrar la importancia de este componente en el buen funcionamiento de la célula nerviosa.

Polifacético
Además de ser investigador, mostró un talento innato por la enseñanza. Di Polo fue docente del IVIC e impartió clases de pregrado, postgrado y cursos especiales. Además fue profesor visitante en la Universidad de Rockefeller en Estados Unidos. También formó parte de distintas sociedades científicas como la Asociación Venezolana para el Avance de la Ciencia, la Academia Latinoamericana de Ciencias entre otras. La ciencia no fue su única pasión. Desde joven también se interesó por el mar, la música y la astronomía.

Inolvidable

Esa pasión por la música se hacía notoria en cada reunión familiar y social a la cual asistía. Según sus colegas, Di Polo siempre veía una oportunidad para bailar y tocar el saxofón con gran entusiasmo haciendo único cada momento.

Su colega Díaz, con quien trabajó por más de 20 años, recuerda que el entusiasmo del investigador era contagiosa. Destaca además que era una persona sumamente sencilla. “Con el corazón en la mano te digo que era un gran amigo y siempre lo recordaré con el corazón”, expresó su colega Díaz

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s